Aprovecharé para comentar el episodio sufrido con la humedad en casa, tanto de capilaridad como problemas de mohos ya que estos pasados días de Agosto he pasado unos días de vacaciones en una casa de la Cerdanya catalana afectada por dos tipos claros de humedad

Sienta mal el encontrarte que en el lugar de vacaciones elegido, la vivienda (de muy buena apariencia exterior por cierto) guardaba en el interior algunas sorpresas no tan agradables, en forma de mohos, mal olor y roturas en algunas paredes que afeaban el aspecto general.

Las viviendas antiguas están sujetas a las acciones mecánicas destructivas que aportan las humedades del suelo y que a través de los cimientos, escasos en muchas ocasiones, acaban por afectar al conjunto de las paredes apoyadas en el terreno en las que aparecen desconchones, sales y caída de pintura.
Si añadimos el hecho de que algunas de estas casas están cerradas durante largos periodos de tiempo en el año, la consecuencia es que además de la afectación por capilaridad se generan episodios graves de condensación, formación de mohos y mal olor.

Son casas las de la Cerdanya que estructuralmente contienen muchos elementos de madera y este material es muy susceptible de verse afectado por el moho ya que forma parte de su principal alimento, las celulosas.

Las viviendas en climas de montaña, suelen estar construidas con paredes de piedra o con revestimientos finales de piedra para mantener el aspecto típico de casas de montaña, y hacen muy bien.
Lo que ocurre es que estas casas están expuestas por la propia climatología de las zonas de montaña a las acciones de la humedad, ya sea que proviene del subsuelo, capilaridad, o que se forma por diferenciales térmicos muy importantes que se dan entre el día y la noche en estas zonas montañosas.

El clima frío propio del otoño-invierno-primavera, acentúa aún más estos problemas de diferencial térmico al tener que utilizar mucho la calefacción.

El moho se extiende fácilmente en viviendas que contienen elementos de madera si no se dan las adecuadas calidades de aislamiento o renovación eficaz del aire interior.

Del mismo modo que muchos propietarios que tienen problemas con los inquilinos por episodios de capilaridad o condensación, en este caso hemos sido nosotros mismos los afectados por el caso de la humedad y el moho en paredes, utensilios y techos.

Por suerte, se adelantó mi cuñada en la llegada y fue la que se “comió el marrón” de la limpieza… ella fue también quien eligió la casa.

Paseando por Puigcerda, Das o Alp, pude observar numerosos casos de humedades por capilaridad que se apreciaba muy fuerte en las fachadas de piedra de las casas.

Imagino por el olor a humedad que desprendían algunos locales que la condensación y el moho también están muy presentes en esta preciosa comarca del pirineo catalán.

Las soluciones contra la humedad en las paredes

Simplemente y por las medidas de las viviendas aisladas que se ven por toda la zona, se pueden emplear sistemas de electroósmosis inalámbrica que eliminarían el ascenso de la humedad del subsuelo y permitirían el secado natural de toda la estructura de la vivienda.

Tener las paredes secas contribuye a mejorar el ambiente interior además de retornar la belleza a la construcción.
Menos vapor de agua en el ambiente evita sufrir condensaciones más fuertes y evitar episodios de mohos en maderas y revestimientos.

Soluciones contra los mohos y el olor a humedad

Si el problema de la condensación es propio, fallos en aislamiento térmico, demasiada estanqueidad, mala renovación del aire interior, o viviendas demasiado tiempo cerradas, la instalación de una turbina de ventilación forzada impedirá que se desarrollen los mohos en las paredes y las maderas contribuyendo al confort y la salubridad interior de las casas.

Si estas se dedican al negocio del turismo alquilándolas, el cliente encontrará un lugar mucho más agradable al que querrá regresar otra vez.

En nuestro caso, no volveremos a esa vivienda que parecía sucia a nivel general.

Si que volveremos a la Cerdanya, comarca preciosa del pirineo y que vale la pena en todos los sentidos.

Y que la próxima vez, encontremos setas sabrosas en vez de mohos apestosos producto de la humedad ambiental.

Quitar definitivamente la humedad no es fácil, hay que determinar su origen y elegir bien el sistema contra lka humedad. Pero actualmente la tecnología inalambrica y las nuevas turbinas automáticas aportan soluciones fiables, garantizadas y comodas.

Por suerte continuamos las vacaciones por el Sur de Francia y Andorra, en donde no topamos con problemas de humedad más de lo habitual ya que por deformación profesional observo el fenómeno en numerosas viviendas apoyadas en el suelo.

Un saludo

Ferran Guarch

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