Hace ya bastante tiempo, que vengo buscando respuestas a mis dudas sobre los distintos sistemas o productos que existen para consolidar el terreno y mantener los caminos libres de polvo y barro.

Los caminos rurales o forestales, los caminos con recorridos naturales a pie, los accesos a instalaciones hoteleras o para las visitas en rutas que incluyen bodegas o cualquier lugar de interés, adolecen todos de los mismos problemas, polvo, barro y erosión…

Anteriormente en otro artículo, me hacia la pregunta de ¿quién controlará al controlador?

Me refería concretamente a cómo podemos determinar que producto o marca es más eficaz para mantener un camino libre de polvo y barro durante muchos años.

No es fácil encontrar las respuestas.

Hay que conocer que existen varias técnicas de consolidación del terreno. Las hay de muy antiguo y las hay de última generación. Las más avanzadas, aplican copolimeros de vinilo en dispersión acuosa, para lograr la máxima estabilización del terreno, y una gran resistencia frente al agua y el rozamiento.

Pero analicemos una a una estas distintas experiencias con los productos para controlar el polvo y el barro en los caminos:

  • Cal o cemento
  • Encimas
  • Polimeros
  • Copolimeros
  • Firmes con añadidos predosificados

Funcionan todas? Por supuesto que no.

Me referiré solamente a los sistemas que funcionan, pues prefiero resaltar lo más positivo de estos tratamientos.

Los sistemas que añaden conglomerados de morteros con áridos, ya sean siliceos o de otro tipo, dan muy buen resultado. Son firmes que soportan bien el transito.

Pero para mí, tienen un gran defecto. Su aspecto artificial. Son pavimentos añadidos al camino, son firmes que se aplican sobre una base preparada. Son suelos que no respetan la estética natural de la zona.

Este tipo de pavimento, es un añadido en masa que se aplica sobre una sub base preparada, con métodos tradicionales, riego y compactación. Esto significa fisuras y roturas en cuanto falle el soporte. Quizás si utilizaran los sistemas más avanzados de consolidación en su propia base, los copolimeros de vinilo, mejoraría el resultado de estos sistemas y aumentaría su durabilidad.

Pero quedaría aún lo imposible para este sistema. Conservar el aspecto natural del camino e integrarlo perfectamente en el entorno.

Nos queda entonces solo un recurso si queremos obtener en nuestro camino elevadas prestaciones, máxima durabilidad, integración en el paisaje y buen precio. Los copolimeros de vinilo.

Esta tecnología, se halla presente en España, de la mano de al menos 4 compañías que lo distribuyen, cada uno con sus marcas.

Son cuatro marcas para un solo producto, pero tampoco es el mismo producto en cada marca.

Cabe distinguir además entre los que se presentan en polvo y los que son en dispersión acuosa.

Estos sistemas de consolidación del terreno y eliminación del polvo y el barro de los caminos, está pensados para obtener la máxima homogenización con el propio terreno, como es de sentido común. Y aquí, es en donde se desmarca fácilmente la tecnología desarrollada para mezclar con agua.

Ya solo nos quedan 3 empresas fuertes con esta tecnología.

Y como siempre, una dispone de la mejor fórmula, y las otras son un subproducto, o una formula con menores prestaciones.

La ley de Murphy no siempre se cumple, y más de 14 meses de investigación me han llevado esta vez a la mejor de las posibilidades. He tenido que ir muy lejos, he tenido que cruzar el charco y presentarme en los mismos EE.UU para poder decidir con mis ojos y escuchar con mis propios oídos, todas las propiedades y todos los “tejemanejes” de la mano del propio inventor de esta tecnología química.

Esta compañía que realmente fue la pionera, sigue manteniendo su nº 1 en calidad y prestaciones en la construcción o reparación de caminos rurales o forestales, reciclado de carreteras o control de polvo en los terrenos.

Tratamientos y sistemas para consolidar el terreno, eliminar el polvo y barro de los caminos. Mucha tecnología, y una parte de arte.

Además, ya aquí en España, he podido probar los productos más potentes en este tipo de solución, y realmente, siendo de buena calidad los tres, uno se distingue sobre los demás, por su pureza, su nobleza en la mezcla, su rendimiento y su capacidad de adaptarse realmente a todo tipo de terreno que se pueda compactar.

Y se me olvidaba aunque no es menos importante. La fórmula original, no vende agua como parte del producto, y a los precios que tienen los compuestos, es muy importante no pagar por “agua embotellada”.

Se pueden construir losas realmente compactas bajo la superficie del camino. Losas empotradas de terreno consolidado, que durarán muchísimos años antes de su desgaste. Los productos que se usan en superficie, por su propia naturaleza de aplicación, está condenados a durar entre unos 12 a 24 meses en el mejor de los casos, siendo este inconveniente  tan importante en un camino, explicado como si de una solución biodegradable fuese.

Todos estos productos son ecológicos, no contaminan, es más, evitan la contaminación ya que impiden lixiviaciones de otros tóxicos que caigan sobre estas superficies, pueden utilizarse para sembrar semillas en taludes, a la vez que los protegen contra la erosión, pero no necesariamente un producto biodegradable o que se desgaste,  es útil para una vía de uso y de importancia local si se busca que perdure en el tiempo.

Solucionar el camino, ¿una ciencia exacta?

No. Y es cierto, que trabajar con el terreno natural no es matemático, y por lo tanto, en una buena solución intervienen 3 partes de técnica y una de arte.

Hay que entender lo que cada terreno requiere y solucionar con las diferentes combinaciones que se ofrecen, una u otra fórmula, adiciones de cal, adiciones de cemento, cenizas, o combinaciones entre las formulas distintas. Hay que hacer probetas y buscar la mejor relación entre el terreno existente, la respuesta esperada en él y el precio.

Por lo tanto, si necesitas solucionar problemas en los terrenos naturales sin añadir texturas distintas al suelo de cada zona, si buscas mejorar la durabilidad del camino, si quieres eliminar el polvo o evitar el barros en cualquier camino forestal, agrícola o rural, o si lo quieres todo a la vez, tengo respuestas, tanto para particulares como para empresarios de movimientos de tierra o excavaciones.

Es un producto además que puede usarse en la industria de la fabricación de bloques de cemento, bloques de tierra natural, rehabilitación histórica y muchas otras aplicaciones.

Si sois empresarios, interesaros por ser distribuidores de alguno de estos productos, ya que es el momento de invertir en futuro, invertir en un producto anti crisis un producto que abarata de inmediato la construcción de un camino forestal o rural, un aparcamiento o un almacén al aire libre.

Precios más bajos que las tradicionales soluciones con zahorras, tan propensas a estropearse tras una fuerte lluvia, dando al traste con la inversión inicial.

Los ayuntamientos y entidades oficiales, que piensen en estos productos para utilizarlos en la reparación de los caminos estropeados, caminos que no tendrán que incorporar de nuevo en los presupuestos del siguiente año, ya que permanecerán en perfecto estado. Solución muy barata que aporta suma de kilómetros reparados y en buen estado año tras año, sin tener que repetir siempre el mismo tramo con cada presupuesto anual.

Esto no es recortar, esto es invertir con sentido común, abaratando el coste inicial y reduciéndolo año tras año con su elevada durabilidad que convierte a una inversión en caminos con copolimeros de vinilo en la mejor de las inversiones para cada comunidad.

Si necesitas más información, no dudes en contactarme.

Un saludo

Ferran Guarch